Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva (I)

Hoy os traigo la review del libro “7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen Covey. Es un libro que me ha sorprendido mucho, es más psicológico de lo que imaginaba.

Sin duda he aprendido muchísimo, y ya he puesto en práctica las leyes en mi vida personal y profesional :).

El libro se divide en 3 partes: Victoria privada (hábitos 1, 2 y 3), victoria pública (hábitos 4, 5 y 6) y renovación (hábito 7).

La victoria privada son aquellos hábitos que tienes que trabajar contigo mismo, y la victoria pública aquellos para trabajar en tus relaciones. La renovación es la integración equilibrada de todos ellos.

Como me ha quedado una review muy larga, os la separo en 2 partes, ¡espero que la disfrutéis!

¿Os habéis leído el libro? Contadme en comentarios.

VICTORIA PRIVADA

Hábito 1. SÉ PROACTIVO – Principio de visión personal

Proactividad significa algo más que simplemente tomar la iniciativa. Significa que, como seres humanos, somos responsables de nuestras propias vidas. Nuestro comportamiento es función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

Las personas altamente proactivas reconocen esa responsabilidad. No culpan a las circunstancias de su comportamiento. Saben que es producto de su propia elección consciente, basada en valores, más que un producto de sus condiciones, basado en sentimientos.

Porque somos por naturaleza proactivos, si nuestras vidas son una función de condicionamientos es porque hemos elegido, consciente o inconscientemente, facultar a esas cosas para controlarnos. Al tomar esa decisión, nos volvemos reactivos. Las personas reactivas a menudo se ven afectadas por su entorno. Si el clima es bueno, se sienten bien. Si no lo es, afecta a su actitud y su desempeño. La gente proactiva puede llevar su propio clima con ellos. Están impulsados por los valores, y si su valor es producir un trabajo de buena calidad, no depende de si el clima es propicio para ello o no.

Las personas reactivas son impulsadas por sentimientos, circunstancias, condiciones o su medio. Se rigen por valores cuidadosamente pensados, seleccionados e internalizados. Siguen siendo influenciadas por los estímulos externos, ya sean físicos, sociales o psicológico. Pero su respuesta a los estímulos, conscientes o inconscientes, es una respuesta o elección basada en sus valores.

Como Eleanor Roosevelt observó, “nadie puede hacerte daño sin tu consentimiento”. En palabras de Gandhi, “No pueden quitarnos el respeto a nosotros mismos si no se lo damos”. Es inspirador darse cuenta de que, al elegir nuestra respuesta a las circunstancias, afectamos de forma poderosa nuestra vida.

Hábito 2. EMPIEZA CON EL FIN EN MENTE

“Comenzar con el fin en mente” es comenzar hoy con la imagen, cuadro o paradigma del fin de tu vida como tu marco de referencia. Cada parte de tu vida – el comportamiento de hoy, el comportamiento de mañana, el comportamiento de la semana que viene, el comportamiento del mes que viene – puede ser examinado en el contexto del conjunto, de lo que realmente te importa más. Manteniendo ese fin claramente en mente, puedes asegurarte de que cualquier cosa que hagas no viola los criterios que has definido como supremamente importantes, y que cada día de tu vida contribuye de manera significativa a la visión que tienes de tu vida.

Todas las cosas se crean dos veces

“Comenzar con el fin en la mente” se basa en el principio de que todas las cosas son creadas dos veces. Hay una primera creación mental, y una segunda creación física.

Pero no todas las primeras creaciones se realizan de forma consciente. En nuestra vida personal, si no desarrollamos nuestra propia conciencia y nos convertimos responsable de las primeras creaciones, damos poder a otras personas y circunstancias para dar forma a gran parte de nuestras vidas. Vivimos reactivamente los guiones que nos han sido entregadas por la familia, los socios, las agendas de otras personas, las presiones de las circunstancias.

Hábito 3. LO PRIMERO ES LO PRIMERO – Principio de gestión personal

La gestión es diferente del liderazgo. La gestión efectiva es poner las cosas primero. Mientras que el liderazgo decide qué es lo “primero”, la gestión es la disciplina para llevarlas a cabo. Si eres un administrador efectivo de ti mismo, la disciplina viene de dentro. Y tienes la voluntad e integridad para subordinar tus sentimientos, tus impulsos y tus estados de ánimo a esos valores.

Cuatro generaciones de gestión del tiempo

La esencia de la mejor gestión del tiempo: Organizar y ejecutar en torno a las prioridades. Esa frase representa la evolución de tres generaciones de la teoría de la gestión del tiempo.

  • La primera generación se caracteriza por notas y listas de verificación.
  • La segunda generación por los calendarios y libros de citas.
  • La tercera generación suma a las generaciones anteriores la importante idea de priorizar. Se centra en el establecimiento de objetivos específicos a largo, intermedio y corto plazo.

Hay una cuarta generación emergente que es diferente. Reconoce que “gestión del tiempo” es realmente un término equivocado — el reto no es gestionar el tiempo, sino gestionarnos a nosotros mismos.

En lugar de centrarse en las cosas y el tiempo, las expectativas de la cuarta generación se centran en preservar y mejorar las relaciones y lograr resultados.

El reto no es gestionar el tiempo, sino gestionarnos a nosotros mismos

Para decir “sí” a las prioridades importantes tienes que aprender a decir “no” a otras actividades, a veces cosas aparentemente urgentes. Tienes que decidir cuáles son tus prioridades y tener el coraje de decir “no” a otras cosas. La forma en que lo haces es teniendo un “sí” más grande ardiendo dentro.

VICTORIA PÚBLICA

Hábito 4. PIENSA EN GANAR-GANAR – Principio de liderazgo interpersonal

Ganar-ganar

Ganar-ganar es un estado de ánimo y corazón que constantemente busca el beneficio mutuo en todas las interacciones humanas. Busca soluciones en la que todos ganan, todas las partes se sienten bien con la decisión y comprometidos con el plan de acción. Ve la vida como una cooperativa, no como una competición.

Ganar-perder

Es el enfoque autoritario: “Me salgo con la mía y tú no tienes lo que querías”. Las personas que con esta mentalidad son propensas a usar su posición, poder, credenciales, posesiones o personalidad para salirse con la suya.

Pero la mayor parte de la vida no es una competición. No tenemos que vivir cada día compitiendo con nuestro cónyuge, nuestros hijos, nuestros compañeros de trabajo, nuestros vecinos y nuestros amigos. “¿Quién está ganando en tu matrimonio?” es una pregunta ridícula. Si ambas personas no están ganando, ambos están perdiendo.

La mayor parte de la vida es una realidad interdependiente, no independiente. La mayoría de los resultados que quieres dependen de la cooperación entre tú y los demás. Y la mentalidad de ganar-perder es disfuncional a esa cooperación.

Perder-ganar

Algunas personas están programadas de la otra manera: perder-ganar, “Yo pierdo, tú ganas”.

Perder-ganar es peor que ganar-perder porque no hay demandas, expectativas ni visión. Las personas con esta mentalidad son normalmente rápidas en complacer o apaciguar. Buscan  popularidad o aceptación. Tienen poco valor para expresar sus propios sentimientos y convicciones y son fácilmente intimidados por la fuerza del ego de otros. Entierran muchos sentimientos.

Perder-perder

Algunas personas se vuelven tan centradas en un enemigo, tan obsesionadas con el comportamiento de otra persona que se vuelven ciegos a todo excepto a su deseo de que esa persona pierda, incluso si eso significa perderse a sí mismo. Perder-perder es la filosofía de la guerra. Perder-perder es también la filosofía de la persona altamente dependiente sin dirección interior, que es miserable y piensa que todos los demás también deberían serlo.

Ganar

Otra alternativa común es simplemente pensar en ganar. La gente con la mentalidad de ganar no necesariamente quiere que alguien más pierda. Eso es irrelevante. Lo que importa es que consiguen lo que quieren.

Cuando no hay sentido de la competencia o de la competición, ganar es probablemente lo más común en la negociación diaria. Una persona con la mentalidad de ganar piensa en términos de asegurar sus propios fines… y dejar que otros aseguren los suyos.

¿Cuál es la mejor opción?

Depende. Si ganas un partido de fútbol, eso significa que el otro equipo pierde. Pero no querrás establecer una relación ganar-perder dentro de una empresa o en una situación en la que se necesita la cooperación entre personas o grupos para lograr el máximo éxito.

Si valoras una relación y el tema no es realmente tan importante, tal vez quieras adoptar un enfoque perder-ganar en algunas circunstancias para afirmar genuinamente a la otra persona “lo que quiero no es tan importante para mí como mi relación contigo. Hagámoslo a tu manera esta vez.”

La mejor elección, entonces, depende de la realidad. El desafío es leer esa realidad con precisión y no traducir ganar-perder o cualquier otro guión en otra situación.

Ganar-ganar o no trato

No hay acuerdo básicamente significa que si no podemos encontrar una solución que nos beneficie a ambos, acordamos en desacordar de forma agradable. No hay trato. Cuando no tienes un trato como opción en tu mente, te sientes liberado porque no hay necesidad de manipular a la gente, de empujar tu propia agenda, de conducir por lo que quieres.

Liderazgo interpersonal: ganar-ganar

Piensa que ganar-ganar es el hábito del liderazgo interpersonal. Implica la conciencia de sí mismo, la imaginación y la voluntad independiente en nuestras relaciones con los demás. Implica el aprendizaje mutuo.

Primero, mira el problema desde el otro punto de vista. Realmente buscan entender y dar expresión a las necesidades y preocupaciones de la otra parte tan bien o mejor que ellos mismos. En segundo lugar, identifica las cuestiones y preocupaciones clave (no las posiciones) involucradas. Tercero, determina qué resultados constituirían una solución totalmente aceptable. Y cuarto, identifica posibles nuevas opciones para lograr esos resultados.

Ganar-ganar no es una técnica de personalidad. Es un paradigma total de la interacción humana.


Espero que os haya gustado esta review de “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, aquí tenéis la segunda parte por si queréis conocer los hábitos 5-7.

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Un saludo!!